miércoles, 8 de abril de 2015

Son las veinte horas con veinte minutos

Estaba en el baño. No había nada para leer. Entonces encontré un jabón de glicerina aun en su envase. La etiqueta decía 'Es un jabón de tocador, delicadamente perfumado con esencias cítricas, resultado de una cuidadosa combinación de glicerina y aceite de coco. Su límpida transparencia demuestra la primerísima calidad y pureza de sus componentes. Es ideal para el cutis delicado y para el baño de los niños. Proporciona una espuma suave y penetrante, realizando una higiene completa de la epidermis. Exigido por dar al cutis una delicada frescura y una suavidad incomparables'. O sea, ¿no será demasiada siutiqueria para un simple jabón de glicerina?, ¿o no?...


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