martes, 21 de abril de 2015

Om

Hoy salí a caminar dos veces. Bajé al centro en la mañana y en la tarde fui a la  panadería. Antes comprábamos el pan en un negocio que está cerca, pero me aburrí. Y es que la señora nunca vende el pan fresco. No era tan malo, o sea si, pero se podía tostar y eso. Hasta que, hace unos días, me salió uno duro. Y ahí fue cuando decidí demorarme un poco más, pero comer las marraquetas y las hallullas recién salidas. En fin. A pesar de haber caminado un buen poco hoy, no me sirvió de mucho. En días como estos, es cuando me doy cuenta de lo inmadura que soy. Porque me pasa lo mismo que me pasaba cuando era adolescente. Es raro. No lo puedo describir. No se como hacerlo. Tampoco se si debería intentarlo. Estoy confundida. Un poco perdida. Más encima tengo unas ganas de fumarme un cigarro, pero dejé de fumar hace un par de meses. Siempre me dan ganas de fumar cuando estoy así, también cuando estoy enojada. Es que fumar era igual que caminar. El mismo efecto. Aunque dicen que la nicotína lo menos que hace es relajar, a mi me relajaba. Salir, sentarme en el patio y echar humo, tratando de no pensar. La mayoría de las veces funcionaba. Ahora me tiro en la cama a mirar el techo y a hacer 'om'. Creo que eso es lo que voy a hacer, tirarme en la cama a mirar el techo y a hacer 'om'. Mañana, tal vez, les cuento como me fue. Buenas noches.

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