jueves, 23 de abril de 2015

Son las trece horas con veintiocho minutos

Estaba picando las papas para la carbonada y me acordé que cuando era chica, mi abuelita me decía que no le gustaban las papas 'con ojos'. Y a mi me daba miedo. Imagínate, una papa con ojos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario