Se aproxima la hora más anhelada, la hora más temida. Se aproxima la hora de la muerte y de la vida. Se aproxima la hora de aventurarse al lado oscuro, de lanzarse al abismo. Se aproxima la hora de vencer el miedo más profundo, el más encarnizado, el más fiero. La hora de afrontar el pasado, el presente y el futuro. La hora de dar la verdadera cara.
Abril de dos mil quince
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