Hace varios años viví en el paradero siete de Pajaritos. Por Las Torres hacia adentro. El arriendo de la casa en la que vivía era barato, porque estaba a bastante mal traer y los dueños no tenían ninguna intención de arreglarla. Era una casa pareada. La casa de al lado había sido ampliada y su comedor quedaba justo al lado del dormitorio matrimonial. Por lo que, los fines de semana, era imposible dormir hasta tarde, ya que eran una familia con niños pequeños que despertaban temprano. Aparte de eso, en el invierno era horriblemente húmeda. Si recuerdo que incluso una vez encontré entre la cama y la pared, una especie de champiñon que había crecido por la ranura que quedaba entre el guardapolvos y los ladrillos. Cómo me hubiese gustado contar con los medios o para arreglarla o para vivir en otro lado. Yo creo que mas lo segundo que lo primero. Pero en ese tiempo ganaba doscientas lucas y no me alcanzaba para otra cosa. Tenía varias deudas que había adquirido para financiar parte de mi fiesta de matrimonio y además de eso, mi ex marido seguía en la Universidad, así que cero posibilidades. En fin. Un día, un fin de semana, creo que sábado, llegó un tipo de una empresa de televisión por cable. 'Buenas tardes', me dijo. '¿Es usted la dueña de casa?'. Contesté que si. 'Mire señora, tenemos registros de que usted ha estado utilizando nuestra señal de televisión por cable sin tener un contrato con nosotros. Ahora bien, el conducto regular sería aplicar una multa, pero lo que le ofrezco es hacer un trato. Contrate el servicio por un año y olvidamos el asunto'. '¿Terminó?', le pregunté. '¿Sabe lo que pasa?, yo no tengo tele'. El tipo me miró con una cara de incredulidad tan grande que le ofrecí pasar a la casa a revisar. Y pasó. Y no encontró ninguna tele. '¿Pero, por qué...?'. 'Por opción', respondí. Y justo después de haberlo dicho me sentí tan importante, como si en realidad no tener tele fuera una gran cosa. Como si me subiera el pelo, o algo así. Hoy me pregunto cuáles son las cosas que no hago 'por opción' y en realidad no encuentro ninguna que valga la pena mencionar. Además qué tanto...
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