domingo, 3 de mayo de 2015

Me da rabia

No sé si lo he dicho en algún momento, pero mi papá vive en Córdoba, Argentina. Se fue a vivir allá después de que se separó de mi mamá. No hablamos muy seguido, pero eso no quita que tengamos una relación estrecha. Hemos pasado por tiempos complicados a lo largo de nuestra amistad, pero a pesar de ello, esta siempre ha prevalecido. Desde que decidimos ser amigos, hemos tratado de ser francos el uno con el otro. Aunque han habido situaciones difíciles de enfrentar, hemos podido mantener esa confianza. Hoy fue uno de esos momentos, uno de esos momentos de confianza, de charlar relajadamente. Me llamó en la tarde y conversamos por unos minutos. Después de esos minutos, recordé algunas cosas que me dijo la noche en la que estaba en la urgencia del hospital, esperando que me internaran. 'Una de las cosas que me preocupa, es que eres una persona demasiado libre, que además no está dispuesta a ceder ni un centímetro de esa libertad'. Esa fue la primera frase que me quedó dando vueltas. 'Otra cosa es que pasas demasiado tiempo en tu mundo de fantasía'. Esa fue la segunda frase que me quedó dando vueltas. 'La realidad no es algo tan difícil de vivir'. Esa fue la tercera frase que me quedó dando vueltas. Si bien tuve harto tiempo para pensar mientras estaba hospitalizada, aun no he llegado a ninguna conclusión concreta. Creo que mi padre tiene razón en cuanto a sus preocupaciones, porque son cosas que a los treinta y ocho años, ya deberían estar resueltas. Y es que estoy segura de que a estas alturas, debería ser una persona mucho más madura de lo que soy. Porque esa manera de vivir o de actuar, es un claro reflejo de mi infantilidad. Me da rabia pensar que recién ahora comienzo a darme cuenta de ello. Me da rabia no estar a la altura de mis años. Me da rabia no haber crecido. Por más que lo disfrute, me da rabia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario