viernes, 22 de mayo de 2015

Días de hambre

El menú en la Misión estaba compuesto, generalmente, por preparaciones a base de avena y harina de soya. Las raciones de comida eran bastante escualidas. No se si esto era por la falta de presupuesto o por la idea de que la comunidad viviera de una manera más austera. Lo que sí sé, es que era la razón por la que todos estábamos bajo peso. Adicionalmente, todos los viernes eran días de ayuno. Comenzaban al amanecer y terminaban al atardecer con una 'cena de amor'. No sé cuál era la idea de estas cenas, sinceramente. Menos la de los ayunos. Los jóvenes estudiantes ya pasaban hambre suficiente como para que, más encima, los hicieran ayunar. Además, el líder de la organización siempre daba un discurso antes de comer. Discursos que duraban hasta media hora, mientras la pobre gente tenía los platos servidos frente a ellos, sin poder probarlos y viendo como se les enfriaban. Y no solamente los adultos, los niños también estábamos incluidos. El hambre fue solamente una de las penurias que mi familia y yo sufrimos durante los diecisiete años que vivimos en la Misión. Francamente, aun no entiendo cual fue el propósito de haber pasado por todo eso. Francamente, aun no entiendo por qué mierda lo hicimos.

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