lunes, 18 de mayo de 2015

Un día mi hermana chica llegó del colegio después de una clase de lenguaje. Nos contó que habían estado revisando la puntuación. Nunca aprendí ninguna de las reglas ortográficas, así que no escribo muy bien. En fin. La cuestión es que le dieron como ejemplo dos frases que nunca he olvidado, porque me causaron mucha gracia 'se venden chalecos para caballeros de lana' y ' ¡cuidado!, guardias y perros armados'

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