lunes, 18 de mayo de 2015

¿Y por qué a mi no?

En las pocas fiestas en las que estuve cuando era adolescente, nunca me sacaron a bailar. Lo que era muy frustrante no solamente por el hecho de que me quedaba con las ganas, sino también porque me sentía de alguna manera menos que las otras. Cuando conocí a mi ex marido, salimos varias veces como amigos y después como matrimonio, pero creo que eso no cuenta. Después de que nos separamos, he salido con una amiga, pero la historia se ha repetido y he terminado bailando siempre con ella. No entiendo por qué es que se da esa situación. No bailo mal. Puede que sea un poco efusiva, pero no bailo mal. Bueno, también soy un poco estrambótica, pero no demasiado. Tal vez sea porque soy muy mayor, no se. Porque en los lugares a los que hemos ido, (el Playa y La Piedra Feliz), hay de todo. Quien sabe si algún día las cosas cambien. Lo único que lamentaría, eso sí, es morirme sin haber bailado un lento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario