sábado, 6 de junio de 2015

Parra, de los Parra de Parral

Mi hermana y yo eramos 'disidentes', por usar una palabra exagerada. Al comenzar la adolescencia, entramos en franca rebeldía contra todos los estatutos evangélicos. Bueno 'franca' y 'todos', también son exageraciones, pero al menos así es como me gusta recordarlo. ¿Cuáles eran realmente los estatutos y las disidencias a las que me refiero?, básicamente a la vestimenta que usábamos y al tipo de música que escuchábamos. Además estaba el hecho, para ser sincera, de que fumábamos y tomábamos a escondidas en las inmediaciones del sitio en el que estaba la sede de la Misión. Lo otro era que mi hermana pololeaba a los catorce años. Creo que estas cinco cosas eran todas las horribles ofensas que cometíamos en contra del evangelio y de los misioneros, dicho sea de paso. Ah, aparte llevábamos amigos 'no cristianos' a nuestra casa. No sé si todas estas situaciones eran de dominio público, pero si sé que hubo filtraciones. Es por eso que nos ganamos el apodo de 'las hermanitas Parra'. Los interesante es que, a los ojos de lo demás, las cosas eran bastante más terribles de lo que realmente eran. Por decir algunas, yo era satánica porque me vestía de negro y escuchaba Guns N' Roses. Mi hermana era una suelta que se acostaba con el pololo. Las dos fumábamos, pero marihuana. Por supuesto, eramos unas ebrias y los amigos que invitábamos a la casa, eran todo lo anterior y cosas mucho peores. Por estas y algunas otras razones, eramos una mala influencia para los demás niños y adolescentes que vivían en la parcela, por lo que les prohibían relacionarse con nosotras. 'Cuidado, no se junten con las hermanitas Parra...'

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