martes, 9 de junio de 2015

Entre paréntesis

Este fin de semana estuve en la casa de una amiga. A veces me emociona escucharla hablar. A veces me  emociona ser su amiga. Y es que es una de las personas con uno de los corazones más nobles que conozco. Me gustaría ser un poco como ella. Por lo menos un poco.

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