lunes, 12 de enero de 2015

"Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida"

Y es que andar por ahí con el corazón en la mano, extendiéndolo a otros así una y otra vez lo expone a ser dañado también una y otra vez. Y aunque creo que el corazón puede regenerarse y volver a nacer, también podría ser que llegara un punto o momento en que la sangre no baste y se haga poca y el corazón se seque y aunque insista en seguir latiendo, muera de todas formas. Y andar acarreando un corazón muerto no debe ser nada bueno. Aunque así no sentiría el dolor que le provoca el ser dañado, pero tampoco sentiría esas otras cosas que no estoy dispuesta a perder. Así que tal vez es tiempo de que lo esconda e intente protegerlo, aunque sea un poco y deje de andar exponiéndolo por ahí o por acá, como acabo de hacer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario