viernes, 2 de enero de 2015

Peñaflor

Cuando estaba embarazada de mi segundo hijo, mi ex marido quedó  sin trabajo. Para ayudarnos, mis papás nos dijeron que fuéramos a vivir con ellos. En ese tiempo vivían en Peñaflor. La casa estaba a media cuadra de Miraflores. Era una calle de doble vía con unos plátanos orientales enormes a cada lado. Mi hijo mayor tenía como un año y medio. En las tardes lo sacaba a caminar y lo llevaba a unas parcelas que quedaban cerca para que viera las vacas, los caballos, tomara aire y se cansara un poco antes de hacerlo dormir. En una de esas parcelas, estaba un negocio en donde había frutas y verduras, además de pan amasado y tortillas con chicharrones. A uno de los costados de la entrada, había un letrero que decía "se venden ilusiones"...

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