Tuve un sueño muy extraño. Soñé que conocía a un hombre de quinoa. O sea, su cuerpo estaba hecho de quinoa. Si, de quinoa. No estaba crudo, o sea, no sé como decirlo. El hombre me hablaba mientras caminábamos por un lugar que no recuerdo. En un momento, el hombre me besó. Y claro, sus labios quedaron en mi boca y no supe que hacer. Pero mientras trataba de decidir si me los tragaba o no, sus labios se regeneraron. No se si el sueño tendrá algún significado, pero de que fue raro, fue raro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario