lunes, 16 de febrero de 2015

Mi gato

Una vez tuvimos un gato. Una amiga de mis papás tenía varios y nos regaló uno. Le pusimos Percibal Phillip McGregor. No era feo, pero tampoco lindo. Digamos que era común y corriente, pero mis hermanas y yo lo queríamos harto. En fin. Pasó el tiempo y nos dimos cuenta de que el gato no era gato, si no gata, porque estaba preñada. Le cambiamos el nombre. Le pusimos Percibel Parió ocho gatitos a los pies de la cama de mi hermana. Los regalamos todos. Un día mi mamá se aburrió de la gata. Se aburrió porque le traía diferentes tipos de bichos muertos casi todos los días. Así que una vez en que viajamos a ver a mi abuela paterna a Parral, mi mamá agarró a la gata y se la llevó de regalo. Nunca más la volvimos a ver.

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