No sé muy bien como explicarlo. Los llamaban "dramas". Habían varios. Máquinas, Manos y otros que no recuerdo. Pero el más impactante, al menos para mi, era Corazón. Una mujer convence a un hombre para que éste le entregue su corazón. El hombre lo piensa, lo duda, tiene miedo, pero finalmente y con mucho cuidado lo saca de su pecho y se lo entrega. Apenas la mujer lo tiene en sus manos, comienza a jugar con el, lanzándolo hacia arriba y amenazando con dejarlo caer. Cosa que finalmente hace, saliendo de la escena, no sin antes pisotear bien pisoteado el corazón del hombre. Este se arrodilla frente a el, llora casi a gritos y comienza a juntar los trozos que la mujer dejó reventados en el suelo. No recuerdo más. En este drama, actuaban mi papá y mi mamá. Cada vez que lo veía, cada vez que miraba a mi papá, de rodillas, llorando y recogiendo lo que había quedado de aquello que arrancó de su pecho con tanto temor, con tanto amor, para regalárselo a alguien que terminó destrozándolo, sentía un dolor tan profundo que llega a ser inexplicable. No exagero. Entonces me prometí no hacer eso nunca con nadie y esperé que nadie lo hiciera nunca conmigo. Pero lo hicieron. Entonces, ¿podremos escribir una nueva historia?, ¿una historia diferente?, ¿puedo?, ¿puede?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario