No recuerdo exactamente en que año fue, pero era invierno. Volvíamos de visitar al pololo de mi hermana y estaba lloviendo. Ibamos a la casa de mis tíos que en ese tiempo vivían en el paradero siete de Pajaritos. Faltaba poco para que llegáramos y comenzó. Era una tormenta eléctrica. Creo que ha sido la única que he visto. Truenos, relámpagos y una lluvia torrencial. No nos queríamos bajar de la micro. Teníamos miedo, pero estábamos emocionadas. Finalmente tocamos en timbre y nos bajamos. La casa de mis tíos estaba a varias cuadras de la avenida y teníamos que entrar por Las Torres. Corrimos todo el camino, gritando y riendo cada vez que caía un rayo. Llegamos hechas sopa. Fue aterradoramente fantástico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario