viernes, 19 de diciembre de 2014

El tiempo pasa

Tenía trece años. Mis tíos fueron a quedarse a nuestra casa para cuidarnos, porque mis papá y mi mamá salían de viaje. Seguramente a dar algún seminario para matrimonios. Lo tragicómico es que se pasaron treinta años de su vidas dictando esos seminarios y terminaron separándose hace siete. En fin. Decía que mis tíos habían ido a cuidarnos. Creo que estuvieron con nosotras por una semana, o algo así. Fueron con mi primo. En ese tiempo debe haber tenido entre seis y ocho meses. A mi me gustaron desde chica las guaguas, así que andaba con el bebé para arriba y para abajo. Por estos días estoy de visita en la casa de mi tía, la que nos cuidó esa vez. Mi primo aun sigue viviendo acá. Hemos conversado harto. Me gusta hablar con él, me gusta mirarlo y recordar que alguna vez lo tuve en brazos.


Hace veinticinco atrás




Veinticinco años después




No hay comentarios:

Publicar un comentario