Ayer estuve en las Rocas de Santo Domingo visitando a una tía. No en las casas pitucas que están a la orilla del mar. sino en las poblaciones que están detrás de ellas. Cuando era adolescente fuimos varios veranos a verla. Bajábamos casi todos los días a la playa. Para llegar ahí, había que caminar un kilómetro mas o menos, por un camino que desembocaba en una calle principal. Esta calle nos dejaba justo frente a ella. La primera vez que fuimos, nos acompañaron nuestros dos primos. Al llegar a la orilla nos dijeron "a la derecha se ponen los cuicos, a la izquierda nos ponemos los pobres, ¿en qué lado se quieren poner?". "En el de los pobres", contestamos. Yo no estaba muy convencida de que en realidad fuera tal como ellos decían, pero lo era. Cada uno en su lado. Era algo así como cuando uno era chica y decía "las niñas con las niñas y los niños con los niños". Ahora casi nadie va a esa playa, ni los cuicos ni los pobres, pero la diferencia sigue existiendo.
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