Hace varias noches tengo unos sueños bastante molestos. Y es que son una copia exacta de lo que podría ocurrir en la realidad. O sea, siguen un orden totalmente coherente y además parecen ocupar la misma cantidad de tiempo que se ocuparía en una situación que se podría dar mientras estoy despierta. Luego de un rato, comienzan a convertirse en una pesadilla. No porque suceda algo que me de miedo, sino porque acostarse, cerrar los ojos y dormirse para que la noche se parezca tanto a lo que se viviría en un día, es peor que un mal sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario