Creo que sí. Que conté que cuando
era chica iba con mi abuelita a la iglesia. A la clase Zelada íbamos. Creo que
también conté que nos sentábamos en el coro. Todas las mujeres, tías y primas,
por parte de mi mamá, nos hemos sentado en el coro. En distintas iglesias, peto
todas nos hemos sentado. Nos gusta cantar. Y no cantamos mal. Una de mis tías
incluso se casó con el jefe de coro de la clase Zelada. En esa clase aprendí
varios coritos. Himnos también. Hoy recordé uno que no me gustaba para nada. O
sea, me acordé de una de sus frases. ¿A dónde huiré Señor de tu presencia?, tu
Espíritu Divino en todas partes está. No me gustaba. Porque cuando pregunté que qué
significaba eso, me dijeron que no había un lugar en el que pudiera estar, sin
que Dios pudiera verme. ¿Ni debajo de la cama?, ¿ni detrás de la puerta?, ¿ni
dentro del closet?. No, no había lugar.
Esa idea me molestaba. En ese momento no tenía claro por qué, pero me molestaba.
Ahora lo sé. En fin. Esa es la única parte que recuerdo. Por lo mismo no voy a
poder cantarlo. Y ni aunque me acordara lo haría, en todo caso.
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