Yo renuncio a los chocolates, a las rosas y a los atardeceres en la playa
Yo renuncio a Sandro, a El Niño Que Enloqueció De Amor y a Casablanca
Yo renuncio a las películas con final feliz, a los príncipes y a las tarjetas Village
Yo renuncio a la torre del castillo, al caballo blanco y al caballero en la armadura brillante
Yo renuncio a las canciones románticas, a las novelas de amor y a Gustavo Adolfo Becquer
Yo renuncio a las cartas perfumadas, a las cenas a la luz de las velas y a caminar de la mano
Yo renuncio, renuncio y renuncio
¿Renuncio?
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