miércoles, 17 de octubre de 2018

Orden en la sala

Los pensamientos que iban y venían intentan alinearse uno tras otro, pretendiendo organizarse y encontrar el orden, aunque dudo que aquello sea posible. Que sea posible que una idea pueda seguir a otra siempre de manera coherente, ya que nunca lo he conseguido, aunque sé que lo he intentado. Porque la cuestión es que una vez tomado un curso, algo inesperado sucede y vuelven a dispersarse. Ahora por ejemplo, ya mi razonamiento comienza diluirse y a dar paso a otro totalmente diferente, ajeno al tema. ¿Cuánto tiempo transcurrirá antes de que se pierda?.

lunes, 15 de octubre de 2018

O

El redunda
Yo redundo
Tú redundas
A veces el mundo redunda
Todo comienza y termina en el lugar en el que empezó
Un momento pareciera ser circular, al igual que una pelota
Circular, al igual que el viaje de un sonido que sale de tu boca y entra por tus oídos

domingo, 14 de octubre de 2018

Acerca de las lágrimas

Las lágrimas se componen mayormente de sal, porque la sal es un preservante natural que ayuda a conservar las penas en perfecto estado.

Eschscholtzia californica

Los dedales de oro se abren como pequeñas lenguas de fuego a través de los senderos que atraviesan mi camino. Destellantes tonos anaranjados y sutiles pinceladas amarillas iluminan mi día, aun más que el sol.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Entresueños

A través de las tinieblas caminan juntos
A través de la fantasía caminan juntos
El sueño y la muerte caminan juntos
De la mano caminan juntos

Caminan juntos cada vez que duermes
Caminan juntos cada vez que mueres

Solamente la vigilia los separa
Solamente tu vigilia los aisla
Solamente tu vigilia los aisla

viernes, 28 de septiembre de 2018

Insomnio

Clavado en mi mente, atraviesas un universo que continúo intentando abarcar sin éxito alguno. Una pesadilla lúcida es lo único que consigo vislumbrar. Pesadilla lúcida que recorre mis huesos, carcomiéndolos como un cáncer que no tiene remedio, porque no eres real y lo sé.
Mañana es hoy.

Es maldad

Es maldad que me obligues a amarte
Es maldad encender una luz que prefiere no brillar
Es maldad soplar las cenizas de un fuego casi extinto porque "donde fuego hubo, cenizas quedan"

Skate Park

Momento fugaz en la memoria
Copia de un espacio transparente
Fotografía eternamente suspendida en un instante
La memoria de tu alma y la mía, aunque tú lo ignores, aunque yo no lo sepa

jueves, 16 de agosto de 2018

Ending

Entonces lo tomó
Olvidó su dulce alegría
Ahogó sus gritos y llanto
Se despojó de su placida dicha

Cavó hasta lo más profundo
Abrió un hueco en lo más hondo
Se ensordeció a sus gemidos y súplica

Lo enterró para dejarlo vivir para siempre en absoluto silencio
Lo enterró hasta cubrirlo y dejarlo vivir para siempre en absoluto silencio

En absoluto silencio

Beginning

Sentada en medio de la noche, observando el infinito, advirtió sorprendida que ambos tejados se unían conformando el ángulo de lo que pareció ser un corazón. Sus ojos incrédulos se levantaron y abrieron, abarcando lo inabarcable. Aquel corazón se había abierto inexplicablemente. Inmediatamente comprendió que de eso se trataba aquello que eternamente le había rondado el pensamiento. El amor trascendía cualquier entorno espacial y se disipaba en el universo de un alma que se conectaba con la suya, más allá de los límites de lo corpóreo, de lo palpable. Fue ese el momento exacto en que se sintió súbitamente enlazada con todo lo que estaba vivo y se transmutó en ello. Y fue vida, fue amor, fueron dos, eran uno. La sola idea de haber alcanzado finalmente lo que tanto anhelaba, hizo que al igual que aquel dibujo nocturno, su mente se abriera y se conectara con otra realidad. Una realidad que es accesible solamente a los que han logrado amar como ella. Desde esa noche su mente permanece ahí, en ese lugar al que siempre perteneció aun sin saberlo.

domingo, 24 de junio de 2018

Acerca de los árboles

Cerca de la casa de mi abuelita, no había muchos arboles. Y los que había, eran de tronco largo, copas altas y hojas moradas. Cuando mis papás entraron a la Misión, nos fuimos a vivir a Villa Alemana, en una casa quinta enorme, o al menos así me parecía a mi, porque yo era muy chica. Al fondo del sitio, había un árbol gigante. No sé de qué tipo era, pero lo importante era que se podía escalar. En ese tiempo fue que aprendí a subirme a ellos. Y lo amé. Desde ese entonces y por muchos años durante mi infancia, llegar al tope, a lo más alto posible, fue siempre mi meta. Es que estar arriba de un árbol, sobretodo cuando hay viento, es una de las experiencias más hermosas que existen. Mecerte sobre sus ramas, oír cómo te murmuran sus hojas, poder ver desde lo alto y sentir que estás un poquito más cerca del cielo en medio de tanta belleza, te sana el alma. 

viernes, 22 de junio de 2018

Verano en Chancón


- La leche está tibia, no me gusta así…
- Es que está recién ordeñada, ¿por qué no te gusta?
- Está salada
- No seas mañosa, tómatela no más
- Esas plantas que crecen a la orilla de la acequia parecen colchón de novia… ¿No se podrán llevar a     a la casa en una bolsa?. ¿Cuánto durarán?. 
- No mucho, tienen que estar en agua corriendo…
-  ¿La leche que ordeñan en la mañana temprano ¿de esa es?, ¿ y cómo está caliente?
- Es que esta la ordeñaron recién, ya te dije ya, y le sale caliente a la vaca… Ya pues, termina luego
- Y después, ¿puedo salir?

Mi hermana es una loca, parece un animalito. El otro día estábamos jugando a atrapar a los patitos y la otra le puso un pié encima… lo aplastó tan fuerte que se murió. Después le salía una cosa por la boca, ¿qué sería?. Lo tiramos al río y se fue rápido con la corriente. Me dio pena, y a la pobre Paula también. Pero más pena me dio su tristeza... La de ella.

- Y con la otra leche que queda en la mañana, ¿con esa hacen el quesillo? Y ¿qué es ese polvo amarillo que le echan?

lunes, 2 de abril de 2018

When you wish upon a star

Quién iba a pensar que lo único que aprendería hoy en esa clase sobre astronomía, era algo tan sabido como que las estrellas fugaces no son estrellas. No, no son estrellas y no, no lo sabía. Supuse que la duda era tan tonta, que no me atreví a hacer la pregunta en la ronda que se hizo al final de la charla, así que me acerqué a la joven cuando terminó la exposición y se la comenté en privado. Me había quedado dando vueltas en la cabeza, desde que mencionó que las estrellas explotaban al morir. Si es así pensé, ¿en qué momento es que el astro cae agonizando y atraviesa el firmamento nocturno? En ninguno, me dijo ella, porque lo que cae atravesando el firmamento nocturno no es una estrella, sino un simple asteroide que al tocar la atmósfera se enciende y brilla dejando una estela luminosa tras de sí, haciéndonos creer que es, lo que en realidad no es. Ahora que lo sé, me siento un poco triste y hasta me hubiese gustado seguir en mi ignorancia, porque la verdad es que la idea de una estrella moribunda, surcando el firmamento en medio de la noche, a la cual podía pedirle un deseo, me parecía de lo más hermosa...


sábado, 17 de marzo de 2018

viernes, 16 de marzo de 2018

Yo contra el mundo

Recuerdo que quería ser grande. Quería ser la más alta de mi clase. Creo que lo quise tan profundamente, que fue la intensidad de mi deseo la que me hizo crecer. Y crecí tanto, que eso que anhelaba, se cumplió. Fui la más alta de mi clase. Pero lo mío no eran simples aires de grandeza, lo mío era algo práctico. Sucede que cuando eres una niña y además eres pequeña y encima enclenque, el mundo se cree con el derecho de tomarse la libertad de pasarte por encima. Y así lo hacía conmigo. Fue entonces que se me ocurrió que si era grande, el mundo me tendría más respeto y hasta me tomaría un poco en serio. Lo que ocurrió, en cierta medida, ya que desde entonces y hasta ahora, el mundo se la piensa dos veces antes de meterse conmigo. Lo único que lamento de todo ésto, es que hay ocasiones en las que me gustaría que el mundo recordara que también soy vulnerable, y pequeña y encima enclenque... aunque no sea a simple vista...


martes, 27 de febrero de 2018

Como Fredrick

Hace tanto tiempo que no utilizo este blog como diario, que me resulta un poco extraño volver a hacerlo, pero hace rato que la idea me anda rondando y... Ni siquiera tengo una clara noción acerca de qué es lo que quiero decir, pero se me agitan las ideas y los dedos me piden palabras. Tal vez podría partir diciendo que estoy de vacaciones en Santiago hace casi ya un mes. Que falta poco para que vuelva a mi casa y aun menos para regresar a la rutina de mi vida diaria. Es extraño como al sentir que se termina el verano, la vida se me va poniendo cuesta arriba y percibo una leve angustia cuando pienso en lo que me espera. El otoño y el invierno solían ser mis estaciones favoritas cuando era adolescente. Los días grises y en especial los lluviosos, eran los más esperados. Y es que en esa época, la melancolía no me molestaba en lo absoluto, al contrario, la disfrutaba al máximo. Ahora, después de muchos años y una cantidad no menor de sucesos bastante tristes, la melancolía ya no es tan de mi agrado. Es más, prefiero evitarla, dentro de lo posible. La cosa es que tengo la sensación de haber caminado a través de un oscuro túnel durante bastante tiempo, túnel del que he logrado salir no hace mucho y al que no quiero volver, ojalá nunca. Es por eso que me gustaría que mis veranos fueran eternos, que la primavera durara para siempre y el sol brillara sobre mi cabeza todos los días. Un imposible, claro está. Entonces no me queda más que ahorrar verano para el invierno. Llenar mi alma con el amor y el cariño de quienes me aman y me quieren. Juntar abrazos y risas, para abrigarme con ellos durante la otra mitad del año. Ahorrar energía para subir la cuesta con éxito y recibir la próxima primavera con los brazos abiertos.

sábado, 24 de febrero de 2018

Te doy

Un alma débil
Un corazón roto
Una mente frágil

Un cariño tímido
Un amor asustadizo
Una sonrisa triste

Te doy mis cabellos al viento



martes, 16 de enero de 2018

Ella

Camina apresurado por la vereda, entre la gente. El ceño fruncido, mirando las puntas de sus zapatos a medida que avanza. Cincuenta. Cincuenta y uno. Cincuenta y dos. Va contando sus pasos mentalmente, en un intento desesperado por no pensar. ¡La puta madre!, exclama en voz baja. Y es que ha perdido la cuenta, por enésima vez en media hora. Todo por culpa de esa estúpida imagen. Estúpida, estúpida imagen. La odia. Profundamente la odia, porque no puede dejar de amarla. Porque no puede dejar de verla. La lleva estampada en la memoria, tan clara como una gota de agua. Siempre igual. Siempre blanca, idéntica a una hoja de papel, con los ojos tan negros y tan abiertos como un eterno vacío. Ojos enmarcados en oscuras ojeras de noches no dormidas. No se distinguen en aquella imagen más rasgos que ese par de enormes ojos negros, pero qué importa. Qué importa que no existan más que ellos. Qué importa que no haya otra facción en ese rostro pálido. Qué importa, porque en ese par de ojos, vive el mundo. En ese par de abismos, existe dios. Dentro de esa mirada comienza un viaje. Un viaje sin retorno, sin fin. Dentro de esa mirada, ella te coge de la mano, guiándote a través de mil laberintos, en los que se atraviesan infinidad de puertas, que te llevan a millones de lugares distintos.