Entonces lo tomó
Olvidó su dulce alegría
Ahogó sus gritos y llanto
Se despojó de su placida dicha
Cavó hasta lo más profundo
Abrió un hueco en lo más hondo
Se ensordeció a sus gemidos y súplica
Lo enterró para dejarlo vivir para siempre en absoluto silencio
Lo enterró hasta cubrirlo y dejarlo vivir para siempre en absoluto silencio
En absoluto silencio
"Dejo por escrito que no he mentido ni desmentido a pesar de otras verdades. Dejo por escrito que si he mentido ha sido a mi misma y no me he dado cuenta. Dejo por escrito que no quiero ser víctima de los juegos de las trampas de mis juegos implacables. La luna tiene dos caras y esconde una y nadie la tironea ni la acosa. Y siempre tan alta, tan blanca, tan distinta" La Luna, Esteban Navarro
jueves, 16 de agosto de 2018
Beginning
Sentada en medio de la noche, observando el infinito, advirtió sorprendida que ambos tejados se unían conformando el ángulo de lo que pareció ser un corazón. Sus ojos incrédulos se levantaron y abrieron, abarcando lo inabarcable. Aquel corazón se había abierto inexplicablemente. Inmediatamente comprendió que de eso se trataba aquello que eternamente le había rondado el pensamiento. El amor trascendía cualquier entorno espacial y se disipaba en el universo de un alma que se conectaba con la suya, más allá de los límites de lo corpóreo, de lo palpable. Fue ese el momento exacto en que se sintió súbitamente enlazada con todo lo que estaba vivo y se transmutó en ello. Y fue vida, fue amor, fueron dos, eran uno. La sola idea de haber alcanzado finalmente lo que tanto anhelaba, hizo que al igual que aquel dibujo nocturno, su mente se abriera y se conectara con otra realidad. Una realidad que es accesible solamente a los que han logrado amar como ella. Desde esa noche su mente permanece ahí, en ese lugar al que siempre perteneció aun sin saberlo.
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